13/4/11




DE LA REFLEXIÓN CRÍTICA, INDIVIDU@S Y COLECTIV@S.


(Carta Segunda a Luis Villoro en el Intercambio Epistolar sobre Ética y Política)
Abril del 2011.


“Si en el cielo hay unanimidad, apartadme un lugar en el infierno”
(SupMarcos. Instrucciones para mi muerte II)



I.- LA PROSA DE LA CALAVERA.


Don Luis:


Salud y saludos maestro. Esperamos de veras que se encuentre mejor de salud y que la palabra sea como esos remedios caseros que alivian aunque nadie sabe cómo.
Cuando inicio estas líneas, el dolor y la rabia de Javier Sicilia (lejano a la distancia pero cercano en ideales desde antaño) se hacen eco que reverbera en nuestras montañas. Es de esperar y de esperanza que su legendaria tenacidad, así como ahora convoca nuestra palabra y acción, alcance a agrupar las rabias y dolores que se multiplican en suelos mexicanos.
De Don Javier Sicilia recordamos sus críticas irreductibles pero fraternas al sistema de educación autónoma en las comunidades indígenas zapatistas y su terquedad al recordar periódicamente, al finalizar su columna semanal en la revista mexicana PROCESO, el pendiente del cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés.
La tragedia colectiva de una guerra insensata, concretada en la tragedia particular que lo hirió, ha colocado a Don Javier en una situación difícil y delicada. Muchos son los dolores que esperan encontrar eco y volumen en sus reclamos de justicia, y no son pocas las inquietudes que esperan que su voz acuerpe, que no dirija, las ignoradas voces de indignación.
Y también ocurre que en torno a su figura agigantada por el digno dolor, acechen los buitres carroñeros de la política de arriba, para quienes una muerte vale sólo si suma o resta en sus proyectos individuales y de grupúsculos, aunque se escondan detrás de una representatividad.
¿Un nuevo asesinato se hace visible? Pues entonces hay que ver cómo afecta eso la pueril contabilidad electoral. Para allá arriba importan las muertes si pueden incidir en la agenda electoral. Si no se pueden capitalizar en encuestas y tendencias de preferencia electoral, entonces vuelven a la lúgubre cuenta donde las muertes ya no importan, aunque sean decenas de miles, porque vuelven a ser un asunto individual.
Ignoro, al momento de escribirle estas palabras, los pasos que sigue ese dolor que convoca. Pero su reclamo de justicia, y todos los que en él se sintetizan, merecen nuestro respeto y apoyo, aún con nuestro pequeño ser y nuestras grandes limitaciones.
En el ir y venir de las noticias sobre ese suceso, se recuerda que Don Javier Sicilia es poeta. Tal vez por eso su persistente dignidad.
En su muy particular estilo de ver y explicar el mundo, el Viejo Antonio, ese indígena que fue maestro y guía de todos nosotros, decía que había personas que eran capaces de ver realidades que aún no existían y que, como no existían tampoco las palabras para describir esas realidades, entonces tenían que trabajar con las palabras ya existentes y acomodarlas de un modo extraño, en parte canto y en parte profecía.
El Viejo Antonio hablaba de la poesía y de quienes la hacen. (yo agregaría a quienes la traducen, porque l@s traductor@s de la poesía que habla lenguas lejanas también deben ser un mucho hacedor@s de poesía).
Los poetas, las poetisas, ¿ven más lejos o ven de otro modo? No lo sé, pero buscando algo que, dicho en el pasado, hablara del presente que nos duele y del futuro incierto, encontré este escrito de José Emilio Pacheco que me mandó hace tiempo un mi hermano mayor y que viene al pelo para que nadie entienda:
Prosa de la Calavera.

Como Ulises me llamo Nadie. Como el demonio de los Evangelios mi nombre es Legión. Soy tú porque eres yo. O serás porque fui. Tú y yo. Nosotros dos. Vosotros, los otros, los innumerables ustedes que se resuelven en mí.
(…)Después fui, al punto de convertirme en lugar común, símbolo de la sabiduría. Porque lo más sabio es también lo más obvio. Como nadie quiere verlo de frente nunca estará de sobra repetirlo: No somos ciudadanos de este mundo sino pasajeros en tránsito por la tierra prodigiosa e intolerable.
Si la carne es hierba y nace para ser cortada, soy a tu cuerpo lo que el árbol a la pradera: no invulnerable, tampoco perdurable, sí material más empecinado o resistente.
Cuando tú y todos los nacidos en el hueco del tiempo que te fue dado en préstamo acaben de representar su papel en este drama, esta farsa, esta trágica y bufa comedia, yo permaneceré por largos años: descarnada desencarnada.
Serena mueca, secreto rostro que te niegas a ver (arráncate la máscara: en mí hallarás tu verdadera cara), aunque lo sabes íntimo y tuyo y siempre va contigo.
Y lleva adentro, en fugaces células que a cada instante mueren por millones, todo lo que eres: tu pensamiento, tu memoria, tus palabras, tus ambiciones, tus deseos, tus miedos, tus miradas que a golpes de luz erigen la apariencia del mundo, tu alejamiento o entendimiento de lo que realmente llamamos realidad.
Lo que te eleva por encima de tus olvidados semejantes, los animales, y lo que te sitúa por debajo de ellos: la señal de Caín, el odio a tu especie, tu capacidad bicéfala de hacer y destruir, hormiga y carcoma.
(…)
Porque voy con ustedes a todas partes. Siempre con él, con ella, contigo, esperando sin protestar, esperando. De los ejércitos de mis semejantes se ha forjado la historia. De la pulverización de mis añicos está amasada la tierra.(…)
Así, quién lo diría, yo -máscara de la muerte- soy la más profunda entre tus señales de vida, tu huella final, tu última ofrenda de basura al planeta que ya no cabe en sí mismo de tantos muertos. Si bien sólo perduraré por breve tiempo, de todos modos muy superior al que te concedieron.
(…)
Toda belleza y toda inteligencia descansan en mí, y me repudias. Me ves como señal del miedo a los muertos que se resisten a estar muertos, o a la muerte llana y simple: tu muerte. Porque sólo puedo salir a flote con tu naufragio. Sólo cuando has tocado fondo aparezco.
Pero a cierta edad me insinúo en los surcos que me dibujan, en los cabellos que comparten mi gastada blancura. Yo, tu verdadera cara, tu apariencia última, tu rostro final que te hace Nadie y te vuelve Legión, hoy te ofrezco un espejo y te digo: Contémplate.
(José Emilio Pacheco, “Prosa de la calavera”, en “Fin de siglo y otros poemas”, México, Fondo de Cultura Económica / Secretaría de Educación Pública, Lecturas Mexicanas No. 44, 1984, pp. 114-117)
II.- LA PERTINENCIA DE LA REFLEXIÓN CRÍTICA.
“Cuando la hipocresía comienza a ser de muy mala
calidad, es hora de comenzar a decir la verdad”
Bertold Brecht.

La guerra de arriba sigue, y su paso de destrucción pretende también que todos empecemos a aceptar ese horror cotidiano como si fuera algo natural, algo imposible de cambiar. Como si la confusión reinante fuera premeditada y pretendiera democratizar una resignación que inmoviliza, que conforma, que derrota, que rinde.
En tiempos en que se organiza la confusión y se ejerce conscientemente la arbitrariedad, es preciso hacer algo.
Y un algo es tratar de desorganizar esa confusión con la reflexión crítica.
Como podrá ver en las misivas que le adjunto, Don Luis, se han sumado a este intercambio de reflexiones sobre la Ética y la Política, Carlos Antonio Aguirre Rojas, Raúl Zibechi, Sergio Rodríguez Lascano y Gustavo Esteva. Esperamos que más pensamientos se vayan agregando a este espacio.
Quisiera tocar en esta segunda carta nuestra, algunos de los puntos que toca usted en su respuesta y que, directa o indirectamente, también señalan nuestros corresponsales que lanzan sus ideas desde la Ciudad de México, Oaxaca y el Uruguay.
Todos abordan, con sus particularidades, es decir, en su calendario y su geografía propios, este asunto de la reflexión crítica. Estoy seguro que ninguno de nosotros (usted, ellos, nosotros) pretendemos que se establezcan verdades inamovibles. Nuestro propósito es arrojar piedras, bueno, ideas, al estanque aparentemente tranquilo del quehacer teórico actual.
El símil que uso de la piedra va más allá de la retórica de una superficie momentáneamente agitada por la piedra. Se trata de llegar al fondo. De no conformarse con lo evidente, sino atravesar con irreverencia el estanco estanque de las ideas y llegar al fondo, abajo.
En la época actual la reflexión crítica está aparentemente estancada. Y digo aparentemente si es que uno se atiene a lo que en los medios impresos y electrónicos se presenta como reflexión teórica. Y no se trata sólo de que lo urgente haya desplazado a lo importante, en este caso, los tiempos electorales a la destrucción del tejido social.
Se dice, por ejemplo, que el año que nos preocupa, el 2011, es un año electoral. Bueno, también lo fueron todos los años anteriores. Es más, la única fecha que no es electoral en el calendario de arriba es… el día de las elecciones.
Pero ya se ve que la inmediatez difícilmente puede diferenciar lo que pasó ayer de lo que pasó hace 17 años.
Salvo las “molestas” interrupciones de catástrofes naturales y humanas (porque los crímenes cotidianos de esta guerra son una catástrofe), los teóricos de arriba, o los pensadores de lo inmediato, vuelven una y otra vez sobre el tema electoral… o hacen malabarismos para ligar cualquier cosa al tema electoral.
La teoría chatarra, como la comida ídem, no nutre, sólo entretiene. Y de eso parece tratarse si nos atenemos a lo que aparece en la gran mayoría de los diarios y revistas, así como en los paneles de “especialistas” de los medios electrónicos de nuestro país.
Cuando estos expendedores de teoría chatarra miran hacia otras partes del Mundo y deducen que las movilizaciones que derrocan gobiernos son productos de celulares y redes sociales, y no de organización, capacidad de movilización y poder de convocatoria, expresan, a más de una ignorancia supina, el deseo inconfeso de conseguir, sin esfuerzo, su lugar en “LA HISTORIA”. “Twittea y ganarás los cielos” es su moderno credo.
Y, al igual que los “productos milagro”, estos exaltadores del Alzheimer teórico y político, promueven soluciones fáciles para el caos social actual.
A nadie se le ocurre que, tal y como lo presenta la publicidad, si usa tal loción para caballero o tal perfume para dama se verá instantáneamente en Francia, al pie de la Torre Eiffel, o en los bares del Londres de arriba.
Pero, al igual que los productos milagros que prometen bajar de peso sin hacer ejercicio y atascándose de comida, y hay personas que lo creen, también hay quien cree que se puede tener libertad, justicia y democracia con sólo tachar una boleta a favor de la permanencia del Partido Acción Nacional, del arribo del Partido de la Revolución Democrática o del regreso del Partido Revolucionario Institucional.
Cuando esta gente sentencia que sólo hay una opción, la vía electoral o la vía armada, no sólo demuestra su falta de imaginación y de conocimiento de la historia nacional y mundial. También, y sobre todo, vuelve a tejer la trampa que sirvió de argumento para la intolerancia y la exigencia de una unanimidad fascista y retrógrada para uno u otro lado del espectro político.
“Brillante” análisis éste que se plantea la urgencia de definiciones… frente a las opciones que imponen los de arriba.
Pero de las falsas opciones alerta muy bien Gustavo Esteva en su texto, y creo que da para un tema especial de este intercambio a la distancia.
En lugar de tratar de imponer sus endebles axiomas, podrían optar por debatir, por argumentar, por tratar de convencer. Pero no. Se trató y se trata de imponer.
Creo sinceramente que no les interesa debatir en serio. Y no sólo porque no tienen argumentos de peso (hasta ahora todo es un listado de buenas intenciones e ingenuidades que rayan en lo patético, donde el Partido Acción Nacional demuestra que el “modo Fox” no es un caso aislado sino toda una escuela de dirigentes en ese partido, donde el Partido Revolucionario Institucional predica el autismo frente a la historia propia, donde el vario pinto de la autodenominada izquierda institucional pretende convencer con consignas a falta de argumentos), sino porque no se trata de cambiar nada de fondo.
Es hasta cómico ver cómo se hacen malabares para encantar a las masas (sí, las desprecian pero las necesitan) y al mismo tiempo cortejar sin rubor al poder económico.
De lo que se trata, para ellos, es precisamente de maniobrar en el estrecho margen de los escombros del Estado Nacional en México para tratar de exorcizar una crisis que, cuando reviente, habrá de barrer también con ellos, es decir, con la clase política en su conjunto. En suma: para ellos es una cuestión de supervivencia individual.
La vocación de soplones, delatores y gendarmes le sienta bien a esta chatarra teórica que alentó la histeria intelectual y artística, primero en contra del movimiento estudiantil de 1999-2000 y su Consejo General de Huelga, y después contra todo lo que no aceptara las directivas de esta gavilla de policías del pensamiento y la acción.
Se trata de establecer una diferenciación que es más bien un exorcismo: están ellos, los bien portados, es decir, los civilizados, y están los otros, los bárbaros.
En su endeble tinglado teórico están, por un lado (y arriba), l@s individu@s brillantes, sapientes, mesurados, prudentes; y por el otro lado (y abajo) está la masa oscura, ignorante, arrebatada y provocadora.
Del lado de allá: los prudentes y maduros usurpadores de la representatividad de las mayorías.
Del lado de acá: las minorías violentas representándose sólo a ellas mismas.

Pero supongamos que les interesa debatir y convencer.
Discutamos, por ejemplo, las reales consecuencia del proyecto transexenal de Acción Nacional de cambiar una conocida estrofa del Himno Nacional mexicano y en su lugar poner “Piensa, ¡Oh Patria Querida!, que el cielo una víctima colateral en cada hijo te dio” y frente al cual ninguno de los otros partidos ha planteado una alternativa puntual y firme.
O las supuestas bondades del regreso del Revolucionario Institucional y el consecuente refrendo de toda una cultura de corrupción y crimen que empapó al conjunto de la clase política de México.
O las posibilidades reales del proyecto de dar marcha atrás a la rueda de la historia y volver al Estado Benefactor que es la propuesta de la aún endeble coalición de oposición.
Todos, además de detestar la reflexión teórica (claro, la que no sea una púber autocomplacencia), se plantean un imposible: mantener, rescatar o regenerar los escombros de un Estado Nacional que dio a luz y acuerpó al sistema de partidos de Estado. Ése que encontró en el Partido Revolucionario Institucional su mejor espejo y frente al cual toda la clase política de arriba hoy se esmera en acicalarse.
¿O no se han dado cuenta de hasta qué punto están destruidas las bases de ese Estado? ¿Cómo mantener, rescatar o renovar un cadáver? Y aún así, hace tiempo que la clase política y analistas que la acompañan se esmeran en vano en embalsamar las ruinas.
Pero se entiende, la ignorancia no es condenable. Claro, a menos que se vista de sabiduría.
No es posible, decimos nosotros, plantearse cualquier tipo de solución al desastre del Estado Nacional sin tocar al sistema responsable de esa ruina y de la pesadilla que puebla todo el país.
Hay soluciones, decimos nosotros, pero sólo pueden nacer de abajo, de una propuesta radical que no espera a un consejo de sabios para legitimarse, sino que ya se vive, es decir, se lucha en varios rincones de nuestro país. Y que es, por tanto, no una propuesta unánime en su forma, en su modo, en su calendario, en su geografía. Es decir, es plural, incluyente, participativa. Nada que ver con las unanimidades que pretenden ser impuestas por azules, amarillos, rojos, verdes, rosas, y comparsas que los acompañan.
Pero nosotros reconocemos que podemos estar equivocados. Que puede ser, es un supositorio, que la destrucción perpetrada aún deje un margen de maniobra para rehacer desde arriba el tejido social.
Pero en lugar de alentar un debate serio y profundo, se nos pide que volvamos a callar y, otra vez, se nos impele de nuevo a apoyar a nuestros perseguidores, a quienes, por ejemplo, dan cobijo con sus palabras o su silencio a personas como Juan José Sabines Guerrero, quien desde el gobierno de Chiapas persigue y reprime a los que no se unen al falso coro de loas a sus mentiras hechas gobierno, a quien persigue a los defensores de los derechos humanos en la Costa y Altos de Chiapas y a los indígenas de San Sebastián Bachajón que se niegan a prostituir su tierra, a quien alienta la acción de grupos paramilitares en contra de las comunidades indígenas zapatistas.
Porque quienes realmente conocen lo que se está haciendo y deshaciendo en Chiapas y no temen, han renombrado el lema de Sabines y ahora lo llaman “Deshechos, no palabras”. Sabines Guerrero es lo que mejor representa a la putrefacta clase política mexicana: tiene el apoyo del PAN, del PRI, del PRD y del movimiento de AMLO; es generoso con los medios para que digan lo que conviene y callen lo que no le conviene; mantiene una apariencia que a nadie le parece importar que sea eso, una apariencia presta a hacerse añicos en cualquier momento; y gobierna como si del aplicado capataz de una hacienda porfirista se tratara.
Y todavía se nos exige “hacerle aportes críticos constructivos” a un movimiento dirigido y conducido para repetir la misma historia, con otros nombres, de opresión.
¿Cuándo van a entender que existen individuos, grupos, colectivos, organizaciones, movimientos, a quienes no nos interesa cambiar lo que está arriba ni renovar (es decir, reciclar) una clase política que no es más que un parásito?
Nosotros no queremos cambiar de tiranos, de dueños, de amos o de salvadores supremos, sino no tener ninguno.
Pero en fin, si algo hay que agradecer a lo ocurrido allá arriba, es que ha develado una vez más la pobreza teórica y la evidente debilidad estratégica de quienes se proponían y proponen mantener, relevar o reciclar a los de arriba para exorcizar la rebelión de los de abajo.
Creo sinceramente que una reflexión crítica profunda debiera tratar de apartar la mirada del hipnótico carrusel de la clase política y ver otras realidades.
¿Qué tienen qué perder? En todo caso, tendrán más argumentos para autoerigirse en “la única alternativa posible”. Después de todo, l@s otr@s son taaan pequeñ@s y (¡uff!) taaan radicales.
Aunque tal vez alcancen a ver…
Que el heroico esfuerzo de colectivos anarquistas y libertarios por sustraerse de la lógica del mercado capitalista es efecto y causa de un pensamiento radical. Y que el futuro tiene su apuesta principal en los pensamientos radicales. Así que bien harían en ver con respeto ese variopinto modo de tener identidad propia: los piercings, tatuajes, estoperoles, las greñas multicolores y demás parafernalia que tanto les repulsa.
O la lucha de organizaciones sociales de izquierda independiente, que optan por organizar choferes, mini-micro-nano comerciantes y colonas (lo que sea de cada quien, las hembras también ahí son mayoría), en lugar de organizar automovilistas, cámaras de comercio y asociaciones vecinales VIP, y que pueden dar cuenta de cambios importantes en sus condiciones de vida. Y no por la vía del asistencialismo electoral disfrazado de gestoría, sino por la organización del colectivo con proyectos inmediatos, mediatos y de largo plazo. Por algo es que se mantienen independientes y así resisten.
O la legendaria resistencia de los pueblos originarios. Si alguien sabe de dolor y lucha, son ellos.
O la digna rabia de las madres y padres de asesinad@s, desaparecid@s, pres@s. Porque bien harían en recordar que en este país no pasa nada… hasta que las mujeres deciden que pase.
O la indignación cotidiana de obrer@s, emplead@s, campesin@s, indígenas, joven@s frente al cinismo de los políticos sin distinción de color.
O la empecinada lucha de l@s trabajador@s del Sindicato Mexicano de Electricistas a pesar de, ellos sí, tener en contra una gigantesca campaña mediática, represión, cárcel y amenazas y hostigamientos.
O la persistente lucha por la libertad a l@s pres@s polític@s y la presentación con vida de los desaparecidos.
¿O no? ¿La democracia que quieren ellos no es sino una amnesia administrada a conveniencia? ¿Se escoge qué ver y así se elige qué olvidar?
III.- ¿EL INDIVIDUO CONTRA EL COLECTIVO?
En su misiva, Don Luis, toca usted el tema del individuo y del colectivo. Una añeja discusión de arriba los contrapone y ha usado eso para hacer la apología de un sistema, el capitalista, frente a las alternativas que surgen frente a él como resistencia.
El colectivo, se nos dice, borra la individualidad, la subyuga. Y entonces, en un salto teórico ramplón, se pasa a cantar alabanzas al sistema donde, se repite, cualquier individuo puede llegar a ser lo que sea, bueno o malo, porque existe la garantía de libertad.
Se me ocurre que esto de la “libertad” es algo sobre lo que habría que bordar más a fondo, pero tal vez sea en otra ocasión, por ahora volvamos al individuo… o individua, según el caso o cosa.
El sistema canta loas al individuo de arriba o al de abajo.
Al de arriba porque el resaltar su individualidad buena o mala, eficiente o deficiente, brillante u oscura, escamotea la responsabilidad de una forma de organización de la sociedad. Así tenemos que hay individuos gobernantes malos… o más malos (perdón, no encontré ninguno que me permitiera poner “o buenos”), individuos de poder económico ídem, etcétera.
Si el individuo de arriba es perverso, torpe, cruel y terco (lo sé, parece que estoy dando la media filiación de Felipe Calderón Hinojosa), entonces lo que se tiene que hacer es quitar a ese individuo malo y poner en su lugar a un individuo bueno. Y si no hay individuos buenos, pues entonces al menos malo (lo sé, parece que estoy repitiendo una consigna electoral de hace 5 años y pronta a reciclarse).
El sistema, es decir, la forma de organización social, queda intacto. O sujeto a las variaciones permisibles. Es decir, se pueden hacer algunos cambios, pero sin que cambie lo fundamental, a saber: hay unos pocos que están arriba, unos muchos que están abajo, y los que están arriba lo están a costa de los que están abajo.
Y al individuo de abajo se le aplaude y se le admira porque la rebeldía individual no es capaz de poner en serio peligro el funcionamiento de esa forma de organización social. O se le ridiculiza y ataca porque el individuo es vulnerable.
Permítaseme entonces una arbitrariedad retórica: digamos que los anhelos fundamentales de todo ser humano son: vida, libertad, verdad. Y que tal vez se puede hablar de una graduación: mejor vida, más libertad, mayor conocimiento.
¿Es posible que el individuo pueda alcanzar a plenitud estas aspiraciones y sus respectivas gradaciones en un colectivo? Nosotros creemos que sí. En todo caso, estamos seguros de que no puede alcanzarlas sin el colectivo.
“¿En dónde, con quién, contra qué?”. Éstas, decimos nosotros, son las preguntas cuya respuesta define el lugar del individuo y del colectivo en una sociedad, en un calendario y una geografía precisos.
Y no sólo. También definen la pertinencia de la reflexión crítica.
Antes dije que estas reflexiones colectivas no pretenden alcanzar la verdad general, pero sí tratan de alejarse de la mentira unánime que desde arriba se nos trata de imponer.

Y sólo unas palabras sobre esfuerzos que ahora parecen de individuos solitarios.
A quienes critican las distintas iniciativas que, aún dispersas, surgen del dolor social, habría que recordarles que, al juzgar y condenar a quien hace algo, están absolviendo a quien nada hace.
Porque acabar con la arbitrariedad, desorganizar la confusión, parar la guerra, son tareas colectivas.
IV.- LO QUE VA A PASAR.
El mundo como ahora lo conocemos será destruido. Desconcertados y maltrechos, nada podrán responder a sus cercanos cuando les pregunten “¿Por qué?”
Primero serán movilizaciones espontáneas, violentas y fugaces. Luego un reflujo que les permitirá respirar tranquilos (“¡uf! ya pasó, mi buen”). Pero después vendrán nuevos levantamientos, pero organizados porque participarán colectivos con identidad.
Entonces verán que los puentes que destruyeron, creyendo que habían sido erigidos para ayudar a los bárbaros, no sólo serán imposibles de reconstruir, también se darán cuenta de que esos puentes eran para ser ayudados.
Y dirán ell@s que vendrá una época de oscurantismo, pero no será sino simple rencor porque la luz que pretendían detentar y administrar no servirá absolutamente para nada a esos colectivos que se hicieron de su propia luz, y con ella y en ella andan y andarán.
El mundo ya no será el mismo mundo. Ni siquiera será mejor. Pero se habrá dado una nueva oportunidad de ser el lugar donde la paz sea posible de construir con trabajo y dignidad, y no un continuo ir contra corriente en medio de una pesadilla sin fin.
Entonces, puesto que poesía, en una pinta sobre un muro derruido se leerán estas palabras de Bertold Brecht:
Vosotros, que surgiréis del marasmo en el que nosotros nos hemos hundido, cuando habléis de vuestras debilidades, pensad también en los tiempos sombríos de los que os habéis escapado. Cambiábamos de país como de zapatos a través de las guerras de clases, y nos desesperábamos donde sólo había injusticia y nadie se alzaba contra ella. Y sin embargo, sabíamos que también el odio contra la bajeza desfigura la cara. También la ira contra la injusticia pone ronca la voz. Desgraciadamente, nosotros, que queríamos preparar el camino para la amabilidad no pudimos ser amables. Pero vosotros, cuando lleguen los tiempos en que el hombre sea amigo del hombre, pensad en nosotros con indulgencia.

Vale Don Luis. Salud y que la inmovilidad no triunfe de nuevo.
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Abril del 2011.

P.D.- Ya para terminar esta misiva, otra vez la muerte llegó con su imprevisto paso a un camino compañero. Felipe Toussaint Loera, un cristiano de esos que creen en la necesidad de la justicia terrenal, se fue una tarde de este caluroso abril. De Felipe y de otr@s como él son de quienes hablábamos en textos recientes. Él fue y es parte de esa generación de hombres y mujeres que han estado del lado de los indígenas cuando no estaban aún de moda y también cuando dejaron de estarlo. Lo recuerdo en una de las reuniones preparatorias de La Otra Campaña, en el 2005, ratificando su empeño en inscribir su historia individual en la historia de un colectivo renaciendo una y otra vez. Saludemos su vida, porque en ella, a las preguntas “¿dónde?, ¿con quién?, ¿contra qué?” Felipe se respondió: “abajo, con los indígenas que luchan, contra el sistema que los explota, los despoja, los reprime y los desprecia”. Todas las muertes de abajo duelen, pero hay unas que duelen más cerca. La de Felipe es como si algo muy nuestro nos faltara.

12/4/11

Pablo González Casanova y Luis Villoro se solidarizan con Javier Sicilia


....esta nueva organización que está surgiendo ya, puede inspirarse en el movimiento zapatista que, a pesar del silencio de los medios y a pesar de la constante violencia dirigida contra ellos sigue construyendo....


Coincidimos contigo, Javier, en que en este país urge un cambio radical en favor de la justicia. El pueblo de México debe y puede recuperar la moral pública, la grandeza mexicana, luchando por la libertad, la justicia y la democracia. En este país urge un verdadero movimiento de los pueblos, colectivos y ciudadanos que logre unirse en una gran organización capaz de encauzar todas las protestas y emprender la reconstrucción nacional con completa independencia de todos los partidos políticos. Sólo añadimos lo siguiente: que esta nueva organización que está surgiendo ya, puede inspirarse en el movimiento zapatista que, a pesar del silencio de los medios y a pesar de la constante violencia dirigida contra ellos sigue construyendo una sociedad más justa con características nacionales y universales. Pablo González Casanova y Luis Villoro, 6 de abril, Cuernavaca, Morelos

10/4/11

Mazatl
SOLIDARIDAD CON LOS NIÑAS Y NIÑOS DE LAS ESCUELAS AUTÓNOMAS ZAPATISTAS

Estudiantes de la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad Autónoma de Sinaloa, se solidarizan con los niños y niñas zapatistas con cuadernos, lapices, plumas, zacapuntas, hojas y plumones, mismos que se harán llegar a las comunidades indígenas zapatistas a través de los compañeros de La Otra Campaña en Sinaloa.

7/4/11


Estamos hasta la madre…



Javier Sicilia (escritor y poeta)


El brutal asesinato de mi hijo Juan Francisco, de Julio César Romero Jaime, de Luis Antonio Romero Jaime y de Gabriel Anejo Escalera, se suma a los de tantos otros muchachos y muchachas que han sido igualmente asesinados a lo largo y ancho del país a causa no sólo de la guerra desatada por el gobierno de Calderón contra el crimen organizado, sino del pudrimiento del corazón que se ha apoderado de la mal llamada clase política y de la clase criminal, que ha roto sus códigos de honor. No quiero, en esta carta, hablarles de las virtudes de mi hijo, que eran inmensas, ni de las de los otros muchachos que vi florecer a su lado, estudiando, jugando, amando, creciendo, para servir, como tantos otros muchachos, a este país que ustedes han desgarrado. Hablar de ello no serviría más que para conmover lo que ya de por sí conmueve el corazón de la ciudadanía hasta la indignación. No quiero tampoco hablar del dolor de mi familia y de la familia de cada uno de los muchachos destruidos. Para ese dolor no hay palabras –sólo la poesía puede acercarse un poco a él, y ustedes no saben de poesía–. Lo que hoy quiero decirles desde esas vidas mutiladas, desde ese dolor que carece de nombre porque es fruto de lo que no pertenece a la naturaleza –la muerte de un hijo es siempre antinatural y por ello carece de nombre: entonces no se es huérfano ni viudo, se es simple y dolorosamente nada–, desde esas vidas mutiladas, repito, desde ese sufrimiento, desde la indignación que esas muertes han provocado, es simplemente que estamos hasta la madre. Estamos hasta la madre de ustedes, políticos –y cuando digo políticos no me refiero a ninguno en particular, sino a una buena parte de ustedes, incluyendo a quienes componen los partidos–, porque en sus luchas por el poder han desgarrado el tejido de la nación, porque en medio de esta guerra mal planteada, mal hecha, mal dirigida, de esta guerra que ha puesto al país en estado de emergencia, han sido incapaces –a causa de sus mezquindades, de sus pugnas, de su miserable grilla, de su lucha por el poder– de crear los consensos que la nación necesita para encontrar la unidad sin la cual este país no tendrá salida; estamos hasta la madre, porque la corrupción de las instituciones judiciales genera la complicidad con el crimen y la impunidad para cometerlo; porque, en medio de esa corrupción que muestra el fracaso del Estado, cada ciudadano de este país ha sido reducido a lo que el filósofo Giorgio Agamben llamó, con palabra griega, zoe: la vida no protegida, la vida de un animal, de un ser que puede ser violentado, secuestrado, vejado y asesinado impunemente; estamos hasta la madre porque sólo tienen imaginación para la violencia, para las armas, para el insulto y, con ello, un profundo desprecio por la educación, la cultura y las oportunidades de trabajo honrado y bueno, que es lo que hace a las buenas naciones; estamos hasta la madre porque esa corta imaginación está permitiendo que nuestros muchachos, nuestros hijos, no sólo sean asesinados sino, después, criminalizados, vueltos falsamente culpables para satisfacer el ánimo de esa imaginación; estamos hasta la madre porque otra parte de nuestros muchachos, a causa de la ausencia de un buen plan de gobierno, no tienen oportunidades para educarse, para encontrar un trabajo digno y, arrojados a las periferias, son posibles reclutas para el crimen organizado y la violencia; estamos hasta la madre porque a causa de todo ello la ciudadanía ha perdido confianza en sus gobernantes, en sus policías, en su Ejército, y tiene miedo y dolor; estamos hasta la madre porque lo único que les importa, además de un poder impotente que sólo sirve para administrar la desgracia, es el dinero, el fomento de la competencia, de su pinche “competitividad” y del consumo desmesurado, que son otros nombres de la violencia. De ustedes, criminales, estamos hasta la madre, de su violencia, de su pérdida de honorabilidad, de su crueldad, de su sinsentido. Antiguamente ustedes tenían códigos de honor. No eran tan crueles en sus ajustes de cuentas y no tocaban ni a los ciudadanos ni a sus familias. Ahora ya no distinguen. Su violencia ya no puede ser nombrada porque ni siquiera, como el dolor y el sufrimiento que provocan, tiene un nombre y un sentido. Han perdido incluso la dignidad para matar. Se han vuelto cobardes como los miserables Sonderkommandos nazis que asesinaban sin ningún sentido de lo humano a niños, muchachos, muchachas, mujeres, hombres y ancianos, es decir, inocentes. Estamos hasta la madre porque su violencia se ha vuelto infrahumana, no animal –los animales no hacen lo que ustedes hacen–, sino subhumana, demoniaca, imbécil. Estamos hasta la madre porque en su afán de poder y de enriquecimiento humillan a nuestros hijos y los destrozan y producen miedo y espanto. Ustedes, “señores” políticos, y ustedes, “señores” criminales –lo entrecomillo porque ese epíteto se otorga sólo a la gente honorable–, están con sus omisiones, sus pleitos y sus actos envileciendo a la nación. La muerte de mi hijo Juan Francisco ha levantado la solidaridad y el grito de indignación –que mi familia y yo agradecemos desde el fondo de nuestros corazones– de la ciudadanía y de los medios. Esa indignación vuelve de nuevo a poner ante nuestros oídos esa acertadísima frase que Martí dirigió a los gobernantes: “Si no pueden, renuncien”. Al volverla a poner ante nuestros oídos –después de los miles de cadáveres anónimos y no anónimos que llevamos a nuestras espaldas, es decir, de tantos inocentes asesinados y envilecidos–, esa frase debe ir acompañada de grandes movilizaciones ciudadanas que los obliguen, en estos momentos de emergencia nacional, a unirse para crear una agenda que unifique a la nación y cree un estado de gobernabilidad real. Las redes ciudadanas de Morelos están convocando a una marcha nacional el miércoles 6 de abril que saldrá a las 5:00 PM del monumento de la Paloma de la Paz para llegar hasta el Palacio de Gobierno, exigiendo justicia y paz. Si los ciudadanos no nos unimos a ella y la reproducimos constantemente en todas las ciudades, en todos los municipios o delegaciones del país, si no somos capaces de eso para obligarlos a ustedes, “señores” políticos, a gobernar con justicia y dignidad, y a ustedes, “señores” criminales, a retornar a sus códigos de honor y a limitar su salvajismo, la espiral de violencia que han generado nos llevará a un camino de horror sin retorno. Si ustedes, “señores” políticos, no gobiernan bien y no toman en serio que vivimos un estado de emergencia nacional que requiere su unidad, y ustedes, “señores” criminales, no limitan sus acciones, terminarán por triunfar y tener el poder, pero gobernarán o reinarán sobre un montón de osarios y de seres amedrentados y destruidos en su alma. Un sueño que ninguno de nosotros les envidia. No hay vida, escribía Albert Camus, sin persuasión y sin paz, y la historia del México de hoy sólo conoce la intimidación, el sufrimiento, la desconfianza y el temor de que un día otro hijo o hija de alguna otra familia sea envilecido y masacrado, sólo conoce que lo que ustedes nos piden es que la muerte, como ya está sucediendo hoy, se convierta en un asunto de estadística y de administración al que todos debemos acostumbrarnos. Porque no queremos eso, el próximo miércoles saldremos a la calle; porque no queremos un muchacho más, un hijo nuestro, asesinado, las redes ciudadanas de Morelos están convocando a una unidad nacional ciudadana que debemos mantener viva para romper el miedo y el aislamiento que la incapacidad de ustedes, “señores” políticos, y la crueldad de ustedes, “señores” criminales, nos quieren meter en el cuerpo y en el alma. Recuerdo, en este sentido, unos versos de Bertolt Brecht cuando el horror del nazismo, es decir, el horror de la instalación del crimen en la vida cotidiana de una nación, se anunciaba: “Un día vinieron por los negros y no dije nada; otro día vinieron por los judíos y no dije nada; un día llegaron por mí (o por un hijo mío) y no tuve nada que decir”. Hoy, después de tantos crímenes soportados, cuando el cuerpo destrozado de mi hijo y de sus amigos ha hecho movilizarse de nuevo a la ciudadanía y a los medios, debemos hablar con nuestros cuerpos, con nuestro caminar, con nuestro grito de indignación para que los versos de Brecht no se hagan una realidad en nuestro país. Además opino que hay que devolverle la dignidad a esta nación.


4/4/11

Apuntes sobre la Guerrra Mazatl

En los primeros meses del año apareció en el sitio web http://enlacezapatista.ezln.org.mx/ un documento de análisis a cerca de la guerra que hoy padecemos, producto, dice el Subcomandante Marcos, de nuestra inquietud sobre lo que ocurre actualmente en México y en el mundo.



Este es el primer documento, mismo que ha sido acompañado de una carta dirigida al filósofo mexicano Don Luis Villoro Toranzo, en la que el sub le agradece haber aceptado ser corresponsal del intercambio espistolar, además le informa que son "apuntes apresurados sobre algunos temas, todos ellos relacionados con la ética y la política...Y lo primero que aparece en la realidad de nuestro calendario y geografía es una antigua conocida de los pueblos originarios de México: La Guerra".


Es así como queremos compartir en nuestro blog, que es de ustedes, el documento completo que debemos consultar en:




Con este hecho, nos comprometemos a informarles puntualmente de lo que falta, o como dicen nuestros hermanos y hermanas zapatistas falta lo que falta, o como decimos acá "pónganse truchas" porque falta lo que falta.

2/4/11

Mazatl










En Solidaridad con las mujeres zapatistas y contra la guerra del gobierno

El sábado 27 de marzo, los y las compañeros de La Otra Campaña Mazatlá movieron y colocaron la manta a otro punto de la ciudad, ahora en el lugar conocido como colonia Juárez; lugar en el que se reunen a hacer las compras centenares de mazatlecas y mazatlecos.

22/3/11

Mazatl Solidaridad con las Mujeres Zapatistas y contra la guerra del gobierno
Compañeros de La Otra Campaña en Mazatlán han colocado una manta en conocido crucero, entre Av Insurgentes y Ejército Mexicano, esto en el marco de la convocatoria "Miles de rabias, un corazón: ¡vivan la comunidades indígenas zapatistas!". Estas actividades forman parte de la propuesta lanzada por varías organizaciones adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona. Se trata dicen "de responder organizadamente al hostigmiento contra las comunidades indígenas zapatistas, reconociendo en ellas las luchas que en cada lugar defendemos, y levantando la bandera: si tocan a uno, nos tocan a todos"


Además, con esta campaña se denuncia la guerra que el gobierno, sus partidos políticos de todos los colores, hasta los medios de comunicación ha estado llevando a cabo contra las comunidades indígenas zapatistas. "Ahora, después de varios meses de trabajo y frente a la constante estrategia de los malos gobiernos federal, estatal y municipal, de hostigar a nuestrxs compañerxs zapatistas con paramilitares, ejércitos, partidos políticos (PRI, PAN, PRD, PT, PVerde) y medios de comunicación, pensamos que los objetivos de la campaña son vigentes y queremos refrendar nuestro compromiso. Mientras el Poder nos oferta los caminos de la destrucción, la muerte y la miseria, las comunidades autónomas zapatistas y su lucha cotidiana por resolver con sus propias manos las demandas de trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, información, cultura, independencia, democracia, justicia, libertad y paz, son un digno referente para la construcción de nuestro destino".


Por tal motivo y consecuentes con la convocatoria que establece que este mes sería dedicado a las mujeres zapatistas, el domingo 20 de marzo los compañeros y compañeras de La Otra Campaña Mazatlán hicieron su parte al colocar la manta en solidaridad con las mujeres zapatistas y contra la guerra.


20/3/11

CARTA EJERCITO ZAPATISTA DE LIBERACION NACIONAL A LA RED NACIONAL DE ORGANISMOS CIVILES "TODOS LOS DERECHOS PARA TODAS Y TODOS"

EJERCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL

Marzo del 2011.
A la 41° Asamblea Nacional de la Red Nacional de Organismos Civiles “Todos los Derechos para Todas y Todos”.

De: Subcomandante Insurgente Marcos.

Damas y caballeros:

Reciban nuestros saludos. Antes que nada queremos agradecer al Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas AC la invitación que nos hicieron para mandar un pequeño mensaje a su Asamblea Nacional.
A algún@s de ustedes tengo el privilegio de conocerlos personalmente, pero a la gran mayoría los conocemos de una forma más gratificante, es decir, por su trabajo.
Por esto les voy a pedir que me permitan un tono coloquial para este mensaje-saludo. Si no me lo permiten, basta saltarse todo lo que sigue a continuación y sólo decir “el EZLN manda un saludo” y ya. De todas formas hay sentimientos que no encuentran aún un alfabeto que permita expresarlos.
Si ya están leyendo esta línea, significa que me han concedido el trato coloquial, ergo, procedo:
_*_
Estoy seguro de que la mayoría de ustedes, si no es que todos, sabrán escuchar en estas líneas no los pensamientos y sentimientos del SupMarcos, sino los de los hombres, mujeres, niños y ancianos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
De la misma forma en que nosotras las zapatistas, los zapatistas, supimos ver en las acciones de Don Samuel no sólo las de un individuo sino las de un colectivo.
Por eso hoy les recordamos que, es cierto, ahora falta un caminante, pero el camino está ahí. Y sabemos que quienes lo andan en colectivo lograrán convertir el dolor en bandera y decidirán no olvidar, pero tampoco detenerse.
Nosotros pensamos que es así porque, como en la historia de esa ausencia física, su camino y su paso es su convicción, su razón de ser, su vida.
Sé bien que algunos idiotas (sólo varones, hay que reconocerlo) aprovecharon el deceso de Don Samuel para poner a competir al EZLN contra la Diócesis y a Don Samuel contra el SupMarcos respecto a lo que en estas tierras aconteció aquel, para algún@s ahora olvidado Primero de Enero del año 1994 (–vaya, no son pocos quienes, en el recuento de los aportes democráticos y sociales, se saltan de 1988 al 2006-), o por ver quién había hecho o hace más por los pueblos originarios de Chiapas y de México.
Con argumentos del tipo “mi papá le gana a tu papá” o planteando la competencia machista de “a ver quién la tiene más grande”, o “a ver quién la llega más lejos”, o “a ver quién hace más espuma”, estos personajes quisieron enlodar la significativa ausencia de Don Samuel.
Y sí, hubo quién compró boleto para ese juego de niños bobos o de políticos (es lo mismo). Y así editaron la historia para cubrir su ignorancia, o para manipular nuestros conscientes y premeditados silencios. Ya llegará el momento en que nuestra palabra aborde esas esquinas oscuras, que fueron y son aprovechadas por quienes quieren ganar en esa competencia sin sentido.
Nosotros no. Los zapatistas, las zapatistas, no disputamos un crédito que en realidad pertenece a quienes llevan más de 500 años tratando de salir de una pesadilla que cambia de régimen político o de partido en el Poder, pero que sigue imponiendo su cuota de explotación, de despojo, de represión, de desprecio.
Ni siquiera aspiramos o suspiramos por un pie de nota en el abultado libro de la historia contemporánea de este rincón del mundo.
El único crédito que nos reconocemos es el de nuestros errores y fallas que, es cierto, no son pocos ni frugales, pero no contienen la inconsecuencia en ninguna de sus hipócritas vestiduras.
¿Qué quién ha hecho o hace más por las comunidades indígenas de este rincón de México?
En lo que al EZLN respecta, nosotros respondemos que poco o nada hemos hecho. Y, en cambio, agregaremos sin titubeos que es mucho, y todo, lo que los pueblos indios de Chiapas y de México han hecho por nosotros. Nada menos y nada más que darnos identidad, camino, rumbo, destino, razón de ser.
Y no sólo a nosotros, a nosotras. También a muchas personas distantes y distintas en los calendarios y las geografías de México y del mundo.
El lugar que tuvo y tiene Don Samuel en las comunidades indígenas es el que se ganó con su caminar. No sólo ahí, es cierto, pero ahora sólo hablo de lo que conocí de primera mano. Y eso no depende de las competencias infantiles que, en los aciagos días de su desaparición física, adornaron las pláticas de sobremesa, artículos y entrevistas de quienes cubren con ocurrencias su mediocridad y oportunismo.
_*_
Uno de los méritos de Don Samuel, lo dije ya alguna vez, es que pudiendo escoger ser Onésimo Cepeda, eligió ser Don Samuel Ruiz García.
Justo como todas ustedes, todos ustedes pudieron escoger ser otra cosa que lo que ahora son, y sin embargo eligieron ser, en sus calendarios y geografías particulares, defensores/promotores de los derechos fundamentales del ser humano.
Y al elegir ser en esa identidad, al mismo tiempo común y diferenciada (común en su aliento, diferenciada en su historia, lugar y tiempo,) no eligieron el camino más fácil, el más cómodo, el que tiene más privilegios y mayores compensaciones, sino uno de los más difíciles, incómodos, ingratos.
Porque, ¿quién defiende los derechos humanos de l@s defensor@s de los derechos humanos?
En fin, ustedes pudieron escoger, por poner un ejemplo, ser Diego Fernández de Cevallos (pido disculpas por decir malas palabras) y convertir el manejo perverso de las leyes en una fuente de riqueza y poder.
O pudieron escoger trabajar bajo las órdenes de quien viola los derechos humanos, es decir, con gobiernos estatales o federales, y esconderse en la frágil coartada de “cambiar las cosas desde dentro” o “atenuar las arbitrariedades de los gobernantes”.
Pero bueno, ustedes mejor que nadie conocen las mil y una formas, coartadas, pretextos y justificaciones que hay para no hacer lo que ahora hacen, o para dejar de ser lo que ahora son (y que es lo que motiva esta Asamblea y nuestro saludo), es decir, su identidad.
En resumen: ustedes pudieron escoger ser otras, ser otros, y sin embargo eligieron ser lo que ahora los convoca y reúne.
Cada quien tiene su historia particular y personal de cómo se construyó esa decisión, ese camino. Y el hecho fundamental, el ser ahora caminantes necios por un mundo mejor, no depende de homenajes, líneas o segundos en los medios, anécdotas en pláticas o tertulias, o en competencias que tasan el valor humano en centímetros.
Y el reconocimiento a esa decisión no sólo viene de quien los persigue, los acosa, los calumnia, los golpea, los encarcela, los asesina o los trata de convencer de que se rindan, de que claudiquen, de que se vendan. Es decir, no viene sólo de los distintos gobiernos con colores diversos.
El reconocimiento a eso que eligieron ser, también puede venir de quienes carecen de los derechos elementales o los ven pisoteados por quien tiene la fuerza porque carece de la razón. De quienes encontraron en los proyectos de ustedes, en sus pasos de ustedes, el acompañamiento en la demanda del derecho fundamental: el derecho a tener todos derechos y ejercerlos.
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A nosotros, nosotras las zapatistas, siempre nos han provocado admiración y respeto las personas que, pudiendo escoger estar arriba, eligen ser abajo y con los de abajo.
Noten que no estoy hablando de filiación política o de tendencia ideológica, sino de una posición, de unas respuestas sencillas y claras a la preguntas de “¿en dónde?”, “¿con quién?”, “¿frente a quien?”
Y noten también que, puestas esas preguntas así, convierten en ridículas las preguntas “¿quién es mejor?”, “¿quién hace más?”, “¿quién gana?”
Tal vez para alguno por ahí lo importante sean las respuestas a las preguntas competitivas. No lo cuestionamos. Cada quien hace uso de su ocio de acuerdo a sus posibilidades… y amistades.
Lo que trato de decir es que son las respuestas de ustedes a las preguntas que dan identidad, las que acá abajo se reconocen: ¿dónde?, abajo; ¿con quién?, con quien lucha; ¿frente a quién?, frente al que oprime.
Ese reconocimiento que viene de abajo no se los puede disputar nadie, ni espera la certificación de cualesquiera de las geografías políticas, de uno a otro extremo.
Y algunas veces ese reconocimiento toma la forma de un saludo, como lo es en este caso en el que, por mis letras, las comunidades indígenas zapatistas les mandan un abrazo con el pretexto de esta Cuadragésima Primera Asamblea Nacional.
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Cuarenta y una asambleas nacionales son muchas, es cierto, pero parece que la de este año se celebra en tiempos particularmente delicados.
Delicados por una violencia extendida y profundizada en todo el territorio nacional, y delicados por la violación/negación de los derechos humanos que es la consecuencia de esa violencia que se ejerce fundamentalmente desde el Estado.
Difícilmente se podría encontrar otro calendario en donde la violación y negación de los derechos humanos abarque toda la geografía nacional… y en donde la defensa de esos derechos sea tan peligrosa.
Porque los atentados a los derechos fundamentales (vida, libertad, bienes, verdad) ahora no sólo son padecidos por los sectores sociales llamados “vulnerables”.
La violencia desbocada, con el gobierno federal encabezando la macabra cabalgata, no sólo se extiende por todo el territorio nacional y asuela todos los rincones de la vida cotidiana. Ahora también “democratiza” su arbitrariedad, haciendo víctimas en todos los estratos sociales.
Un agravio tan nacional y tan actual debiera provocar una reacción de igual extensión e idéntica temporalidad, pero ya se ve que el calendario que de arriba se asigna, el electoral, impone otras prioridades.
Por eso también éstos son tiempos delicados: porque allá arriba exigen tomar posición en la falsa disyuntiva electoral. No necesito extenderme en los peligros que, para el camino y el paso que ustedes abrazan, representan estos llamados a la urgencia.
Quienes trabajan en serio en la defensa de los derechos humanos saben bien que las diferentes marcas políticas en el Poder sólo disputan en entusiasmo su sistemática violación de los derechos fundamentales.
Nosotros confiamos en quienes supieron escuchar y mirar, y en consecuencia han tratado de entender.
Porque así como su compromiso está fuera de toda duda para nosotros, también lo están su inteligencia y su capacidad de análisis.
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Bueno, no los interrumpo más. He visto la agenda preliminar de su Asamblea y he constatado que tienen mucho trabajo… y sólo una comida en 3 días (lo que es claramente una violación al derecho a atascarse).
Sale pues, con el abrazo que les damos, va también nuestro deseo de que todo salga bien en su asamblea.
Como todas las decisiones que realmente importan y hacen la diferencia, las que ustedes tomen en estos días no tendrán eco ni consecuencias inmediatas, pero serán fundamentales para la geografía y el calendario que su identidad elija.
Porque quienes caminan saben que cada paso cuenta, aunque el recorrido se haga visible sólo al llegar a su destino.
Vale. Salud y que, sin importar los riesgos y maledicencias, su identidad se mantenga.
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Marcos.México, Marzo del 2011.

P.D.- Lamento con pesar el que mi firma, y la fecha en la que la estampo, contradigan los rumores hechos twitters, noticias y comunicados gubernamentales sobre mi estado de salud. Aunque, hay que decirlo, eso del enfisema pulmonar y el cáncer provocó que ya no me manden tabaco, lo que sí es una clara maniobra contrainsurgente. Así que es oficial: no tengo eso que dicen que tengo… o no todavía. Así que no tengan pena y manden tabaco, que yo tendré cuidado de tachar la leyenda que reza: “Fumar es causa de cáncer y enfisema pulmonar. Fumar durante el embarazo aumenta el riesgo de parto prematuro (una caja de puritos decía “rapto prematuro”, me cae) y de bajo peso para el recién nacido (¿o sea que ya no voy a poder decir “fat is beatifull”?) y otros riesgos reproductivos” (¿o sea que no voy a poder ganar en la competencia de “a ver quién la tiene más grande”?, bah, de por sí yo ya estaba en las ligas muy menores). En todo caso, manden tabaco para que ahora sí se les haga.
Ora sí: vale de nuez.
Desde las montañas… cof… cof… cof…. arghhh… cof… cof… ¡puaj!…Oh, oh… ¿es eso un pedazo de pulmón o uno de calabaza mal digerida?
El Sup alentando rumores.

12/3/11

Los de Abajo
Tomado de la Jornada, sábado 12 de marzo de 2011.
AGUA YAQUI

Gloria Muñoz Ramírez

Esta semana cobraron nuevos bríos las protestas por la construcción del acueducto Independencia, dentro del territorio yaqui, en Sonora, proyecto con el que se pretende despojar del agua no sólo a los indígenas de la región, sino a grandes sectores de la sociedad civil sonorense.
“En el territorio de la tribu yaqui, en el principio de nuestro pueblo, nos consideramos hechos de tierra y agua, en la edificación de nuestra cultura que floreció en las inmediaciones del río Uu Jiame, hoy conocido como río Yaqui, del que el actual gobierno nos quiere despojar y así matar nuestro origen, nuestra identidad y la vida propia”, señalaron las autoridades indígenas durante el foro en defensa del agua en noviembre pasado.
Los yaquis, hoy unidos con otros sectores de la sociedad civil del valle del Yaqui (como productores agrícolas, empresarios y comerciantes), están decididos a defender lo que les pertenece: “hemos acordado la defensa de nuestra agua, que el mal gobierno y los ricos nos quieren despojar, porque la tierra, el viento, el agua y el fuego son elementos de nuestro origen de la vida, no se venden y con la vida se defienden”, han señalado reiterdadamente.
Cabe señalar que, de acuerdo con la Ley de Aguas Nacionales, corresponde a los yaquis la administración del agua. “El decreto de Cárdenas especifica que nos corresponde 50 por ciento del agua de la presa Angostura y todos los escurrimientos”, señalan las autoridades tradicionales de la tribu.
La respuesta oficial a las multitudinarias protestas contra el acueducto, tanto del gobierno estatal como del federal, ha sido la ratificación y apoyo al plan con el que se pretende conducir agua desde la presa El Novillo, localizada en la cuenca del río Yaqui, hasta Hermosillo.
Provocador, Felipe Calderón insistió en su reciente gira por el estado en la necesidad de construir esta obra de 153 kilómetros de longitud. Mientras el Ejecutivo aseguró a grupos empresariales la puesta en marcha del proyecto, miles de personas del Movimiento Ciudadano por el Agua, opositor al acueducto, marcharon 42 kilómetros desde Ciudad Obregón hasta Vícam. Participaron miembros de la tribu yaqui y vecinos de los municipios sureños de Navojoa, Huatabampo, Bácum, San Ignacio Río Muerto y Guaymas.
En agosto de 2010, las autoridades tradicionales de Vícam y Pótam interpusieron recursos legales en Ciudad Obregón contra el gobierno del estado y la Comisión Nacional de Agua, para impedir la construcción del acueducto, pues, de hacerse realidad, los despojaría de su fuente de vida, de su territorio y de su cultura.
losylasdeabajo@uahoo.com.mx - http://desinformemonos.org

9/3/11

Transmisión Radial Conjunta:
Derechos Humanos en México
http://sabotaje.blogsome.com. También escucha la transmisión desde www.regeneracionradio.org, www.unopii.org y http://frecuencialibre991.blogspot.com

En el contexto de la actual guerra contra el crimen organizado que promueve Felipe Calderón Hinojosa desde la presidencia de México las violaciones a los derechos humanos, y a quienes desde la vía independiente los promueven y defienden se han incrementado. Con el ejército en las calles, los asesinatos a la población civil, la tortura, las detenciones arbitrarias y las desapariciones forzadas a ciudadanos y defensores de los derechos humanos se han vuelto cada vez mas continúas. Desde el gobierno y sus corruptas instituciones, se han realizado, aprobado y tolerado estas violaciones ya que no resulta extraño que las autoridades más señaladas durante 2010 en relación a la violación de los derechos humanos hayan sido La Secretaria de la Defensa Nacional, de Marina y de Seguridad Pública y que el porcentaje de quejas emitidas por la ciudadanía se haya incrementado considerablemente. Según datos oficiales 16 mil 66 quejas fueron presentadas en total.
Según la organización Amnistía Internacional (AI), en su informe 2010: El estado de los derechos humanos en el mundo, En México aumentaron las denuncias por desaparición forzada, ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias, tortura, malos tratos y uso excesivo de la fuerza, perpetrados por miembros del Ejército en las tareas policiales y por las policías federales, estatales y municipales. Por otra parte: los ataques contra comunidades y luchadores sociales ahora son más violentos y los asesinatos, desapariciones y violaciones no sólo aumentan, sino se consuman de modo más grave, a menudo por el solo hecho de reclamar derechos”
¿Esta es la seguridad que queremos? ¿La “guerra contra el crimen organizado” a quién beneficia? ¿Hasta cuándo?
Escucha este próximo 10 de marzo la transmisión radial conjunta: La Defensa de los Derechos Humanos en México. Algunas radios libres y comunitarias del país nos enlazaremos para transmitir a partir de las 9:00 am por las frecuencias: 105.3 FM REGENERACIÓN RADIO Norte de la Ciudad de México, 91.7 FM LA VOZ DE VILLA RADIO Oriente de la Ciudad de México y 99.1 FM LA FRECUENCIA LIBRE en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Además de RADIO SABOTAJE a través de:
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